Muchos niños y niñas perciben a sus padres como héroes; como figuras mitológicas, como protagonistas de aventuras con capa y espada, o como seres perfectos. Evidentemente, nadie es perfecto y, por más que nos gustaría, Superman, Spider-man y Odiseo no existen. Pero muy aparte de eso, ¿qué pasa cuando un padre está lleno de inseguridades? ¿Qué pasa cuando un padre no quiere ser percibido como un héroe, porque pondría en evidencia sus falencias, sus desintereses, los errores que comete una y otra vez? Estas son algunas de las preguntas que plantea la excelente If I Go Will They Miss Me, de Walter Thompson-Hernández.
Lo que tenemos acá es un drama de carácter etéreo, casi de ensueño, que por momentos se siente como los recuerdos de un niño que simplemente quería tener una relación real y cercana con su padre. Aprovechando al máximo las interpretaciones de sus talentosos protagonistas, el filme nos sitúa en un contexto muy específico que, sin embargo, debería resonar con cualquier espectador interesado en las relaciones interpersonales y de familia. Pero más importante: If I Go Will They Miss Me logra desarrollar una atmósfera palpable, donde una comunidad logra ser parte del ambiente y de las vidas de los personajes, y donde símbolos como los aviones, los helicópteros y los niños que corren por las calles no dicen mucho sobre los anhelos de los protagonistas.

If I Go Will They Miss Me se lleva a cabo en los Nickerson Gardens Housing Projects de Los Ángeles, lugar en el que Thompson-Hernández creció. Nuestro protagonista es Anthony, alias Lil Ant (Bodhi Dell), un niño afroamericano totalmente normal que vive con su gentil y amorosa madre, Lozita (Danielle Brooks, de Peacemaker y Una película de Minecraft), una hermana y un hermano menores, y su padre, Big Ant (J. Alphonse Nicholson), quien acaba de regresar de la cárcel. De hecho, este último no veía a sus hijos desde hace tiempo, y se ha encontrado, en especial, con un Lil Ant mucho más grande y diferente al que recordaba.
Esto, para sorpresa de la familia, ha hecho que se cree una suerte de abismo en la relación entre padre e hijo. Tal y como Lozita le dice a su esposo en cierto momento: “Parece que dejaste de quererlo apenas se hizo un poco más grande”. Ciertamente no ayuda que Lil Ant vea a su padre como un ser perfecto y todopoderoso, dibujándolo todo el tiempo como un héroe de la mitología griega, lo cual molesta a Big Ant. Después de todo, el hombre es alguien muy inseguro, un tipo que de chico tenía aspiraciones artísticas (al igual que su hijo) pero que, luego de cometer un terrible error, tomó un camino totalmente distinto. Y el hecho de que entre y salga de prisión constantemente no ayuda a que se sienta como un buen padre, un buen esposo o hasta un buen amante.
Es así, pues, que el espectador va viendo cómo If I Go Will They Miss Me presenta las preguntas anteriormente mencionadas. Big Ant es un personaje complejo; un hombre tradicionalmente masculino, vinculado al crimen, que, sin embargo, quiere tener una familia regular y se dedica a cuidar de un rancho y, específicamente, un caballo. Lil Ant, por su parte, interpreta a dicho caballo como el mítico Pegaso y a su padre como Poseidón, endiosando a su progenitor, con quien prácticamente no tiene una relación. Lo que tienen, en todo caso, es un vínculo fragmentado, donde el niño quiere acercarse al padre, y donde el adulto tiene miedo de que su hijo cometa los mismos errores que él cuando era chico.

Lil Ant, pues, está ya entrando a una edad donde se va acercando a los problemas de los que sufren ciertas personas afroamericanas en los Estados Unidos: la discriminación, la violencia, el sexismo. Y aunque Big Ant trata de educar y regañar a su hijo, especialmente cuando este se mete en una pelea en el colegio, tampoco es capaz de felicitarlo cuando hace algo bien o de estar presente en las reuniones familiares. Por un lado, Big Ant quiere ser un buen padre y un modelo a seguir para su hijo; pero por el otro, debido a sus inseguridades, termina siendo su propio enemigo, alejándose de su familia y hasta engañando a Lozita con otra mujer.
Y hablando de Lozita; es ella quien termina siendo el corazón palpitante de If I Go Will They Miss Me. A diferencia de su esposo, se trata de una mujer amorosa y trabajadora, que incluso termina protegiendo a Lil Ant luego de que su padre le mete un cachetadón. Por un lado, quiere tener una familia normal y seguir adelante, pero por otro lado, no puede evitar regresar a donde Big Ant cada vez que sale de la cárcel, consciente de que su ausencia probablemente terminará siendo una constante en su vida. Danielle Brooks está muy bien como Lozita, interpretándola de forma suave y verosímil, otorgándole una gentil humanidad que le permite destacar en un mundo difícil, pero en el que encuentra calidez (especialmente cuando la vemos con su madre o sus amigas).

Por otro lado, If I Go Will They Miss Me logra incluir imágenes y símbolos que transmiten mucho de lo que los personajes sienten. Los aviones, por ejemplo, son de suma importancia para representar la libertad que anhelan tanto Big Ant como Lil Ant. El primero porque, a pesar de sus actos, no quiere regresar a la cárcel, y el segundo porque quiere ser él mismo; quiere ser libre dentro del contexto en el que vive con su familia. Todo esto funciona tanto diegéticamente como extradiegéticamente, ya que los Nickerson Gardens Housing Projects quedan muy cerca del aeropuerto LAX (tanto las imágenes de los aviones volando como los ruidos son constantes).
Además, están las secuencias de sueño con los grupos de niños corriendo por las calles con los brazos abiertos, al más puro estilo de La noche de la desaparición. Es una referencia a la leyenda de los Africanos Voladores, que postulaba que los esclavos africanos eran capaces de volar a la libertad. Los personajes de If I Go Will They Miss Me sueñan con lo que no tienen o lo que podrían llegar a hacer. Finalmente, están las escenas en las que vemos a Big Ant como Poseidón en la playa, lanzando un tridente al mar con todas sus fuerzas. Para Lil Ant, su padre es el máximo héroe que, cada vez que está lejos de su familia (es decir, en prisión), solo quiere regresar donde ella.

Es de esta manera que If I Go Will They Miss Me logra desarrollar una atmósfera y un estilo casi de ensueño, mezclando lo surrealista y simbólico con lo literal y diegético. La película trata sobre la perspectiva; sobre cómo percibimos al mundo y a nuestros seres queridos y al pasado y al presente. Y trata, también, sobre cómo los padres no quieren que sus hijos repitan sus errores, pero como también a veces no son capaces de superar sus propios traumas e inseguridades. En ese sentido, Big Ant es una mala influencia (pero de buenas intenciones) para Lil Ant, quien solo quiere tener una buena relación con él, mientras que Lozita es la buena influencia que, lamentablemente, tarda un poco en conectar con él.
If I Go Will They Miss Me no es solamente una muy buena ópera prima; es una muy buena película y punto. Al permitirnos conectar con personajes que perciben el mundo de distintas maneras, que tienen anhelos específicos y que de alguna forma u otra buscan la libertad, el filme logra desarrollar una atmósfera palpable, hasta nostálgica, que conecta el pasado con el presente. Las actuaciones son todas excelentes, el estilo visual directo y cercano, y el uso de locaciones reales íntimo y coherente. If I Go Will They Miss Me logra responder la pregunta del título con humanidad y estilo, postulando que todos dejamos una marca en el mundo, haciendo que, efectivamente, se nos extrañe si nos vamos a otra parte.
Nota: Vi este film gracias a un screener cortesía de Sunshine Sachs Morgan & Lylis.
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