La original “Anaconda” (1997), dirigida por el peruano Luis Llosa, es una película de monstruos tipo serie B absolutamente absurda pero entretenida. El filme, de hecho, tiene de todo: Jon Voight con acento colombiano (¿?); Owen Wilson antes de ser famoso; J-Lo y Ice Cube haciendo lo que pueden; y una serpiente digital (y a veces de plástico) que salta, ruge (¿?) y se come a medio mundo. Imposible tomársela en serio, pero es precisamente por eso que funciona, por más que solo a los espectadores más pequeños de la audiencia les podría dar miedo.
En todo caso, considerando la obsesión que Hollywood tiene por la nostalgia, no debería sorprender que, casi treinta años después, estén sacando una nueva versión de “Anaconda”. Pero lo que tenemos acá es una reinterpretación dirigida por Tom Gormican (la hilarante “El peso del talento”) que, se supone, intenta homenajear al filme original a través de una historia metatextual y autorreferente. El resultado final comienza prometedoramente, pero poco a poco se va tornando cada vez más incoherente y tedioso, demostrando que, quizás, lo mejor hubiese sido concentrarse en un proyecto que se asemeje un poco más a la película de los noventa.

Los protagonistas de “Anaconda” son los mejores amigos Doug McCallister (Jack Black) y Ronald Griffin Jr. (Paul Rudd). El primero vive en Búfalo y se dedica a grabar videos de matrimonios, y el segundo es un actor de Hollywood que, desafortunadamente, solo encuentra papeles pequeños o de extra. Sin embargo, ellos desde pequeños habían tenido un sueño: trabajar juntos y hacer cine de verdad. Es por eso que, para el cumpleaños de Doug, Griff le hace una propuesta: ir al Amazonas para grabar una suerte de reboot de “Anaconda”, su película favorita de la infancia.
Y sorprendentemente, Doug no es el único en aceptar: también realizan el viaje junto a sus otros dos amigos, la abogada ahora convertida en actriz para la cinta, Claire Simons (Thandiwe Newton), y el excéntrico Kenny Trent (Steve Zahn). Pero al llegar a Brasil, se dan cuenta de que realizar este proyecto será una tarea complicada. Primero tienen que interactuar con Santiago Braga (Selton Mello, de “Aún Estoy Aquí”), un extraño y alocado entrenador de serpientes, dueño del animal que tendrán que usar para el rodaje. Y también se ven obligados a lidiar con Ana Almeida (Daniela Melchior), su supuesta capitana de bote, que en realidad no es quien parece ser. No obstante, ni Doug ni Griff planean rendirse, por más que exista la posibilidad de que una anaconda de verdad los devore a todos.
Lo más curioso de esta nueva “Anaconda” es que se supone que es un homenaje al filme noventero original, pero nunca termina sintiéndose como uno. Fuera de un par de cameos importantes (uno de ellos ya fue revelado en redes, pero el otro no, felizmente), la película no se parece a la cinta de Luis Llosa, ni en tono, ni en términos narrativos, ni… en nada. Ni siquiera incluye clips o momentos que hagan referencia a alguna escena del filme original, lo cual es francamente curioso. El proyecto previo de Gormican, “El peso del talento”, hacía un excelente trabajo homenajeando a una versión ficticia del gran Nic Cage; hubiese sido genial que esta “Anaconda” hiciera lo mismo con la película en la que supuestamente está basada.

Fuera de todo eso, sin embargo, “Anaconda” se siente totalmente promedio. Es una comedia de aventuras francamente inofensiva que, sin llegar a ser particularmente hilarante o emocionante, al menos no irrita. Entiendo que eso no suena particularmente alentador, pero es así como me siento respecto a la película: no es ni horrenda ni recomendable. Ni completamente aburrida ni completamente entretenida. Está justo en el medio, lo cual seguramente será suficiente para algunos (quizás para quienes ven películas mientras chequean sus celulares… ¡por favor no hagan eso en el cine!). Pero para el resto, resulta en una experiencia poco motivadora y por momentos hasta repetitiva.
Por lo menos Paul Rudd y Jack Black dan todo de sí, interpretando a estos mejores amigos como gente verdaderamente apasionada. El Doug de Black podría hasta considerarse como una suerte de descendiente de su Carl Denham en “King Kong”, de Peter Jackson (aunque más bonachón y bienintencionado). Y el Griff de Rudd es un actor venido a menos que siempre ha querido interpretar a un héroe de película, y que por fin tiene la oportunidad de hacerlo. Todo el tema sobre “Perseguir Tus Sueños”™ es transmitido a través de ellos y su relación, y aunque resulta algo previsible, funciona.

Ahora, del reparto secundario, solo destaca el brasileño Selton Mello, quien luego de aparecer en la magnífica “Aún Estoy Aquí”, demuestra acá que también puede ser bastante gracioso (en serio, su Santiago es de lo mejor que la película tiene para ofrecer). Del resto, lamentablemente, no puedo decir mucho. A Thandiwe Newton (gran actriz) se le ve algo perdida, como si estuviese en busca de algo mejor para hacer. El personaje de Steve Zahn es francamente embarazoso y no funciona para nada. Daniela Melchior está acá solo para usar shorts súper cortos y recitar alguno que otro diálogo en portugués (su Ana no tiene personalidad alguna). Y la recordada Ione Skye (“Say Anything”) interpreta brevemente a Malie, la esposa de Doug.
Los efectos visuales en “Anaconda” son de variada calidad; a veces convincentes, a veces caricaturescos. Y al menos se nota que algo se grabó en locaciones reales, lo cual le da algo de textura y atmósfera al producto final. Pero por más que la cinta solo quiera ser entretenimiento puro y simple, no puedo recomendarla demasiado. Black y Rudd salen con la dignidad intacta, y a Mello me gustaría verlo en más y mejores cosas, pero fuera de eso y un par de momentos graciosos (“¡tú podrías ser el Jordan Peele blanco!”, le dicen a Doug) y con jump scares, “Anaconda” no tiene mucho que pueda recomendar. Es inofensiva, sí, pero no causa reacciones potentes en el espectador, dejándolo más indiferente que otra cosa. Y a veces, eso es incluso peor que producir una película verdaderamente terrible.
Avance oficial:
- Design