El día del fin del mundo

0

Lamentablemente, “El día del fin del mundo” tuvo la mala suerte de ser estrenada en el peor momento posible. La fecha de salida no solo fue retrasada múltiples veces, sino que, al final, la cinta terminó saliendo directo a streaming y Video On Demand en plena pandemia por el Covid-19 a fines del 2020. Y lo que es peor: estoy seguro de que no mucha gente tenía ganas de ver una película sobre el apocalipsis mientras todos estábamos viviendo un apocalipsis propio en la vida real (que felizmente terminó siendo temporal).

No obstante, “El día del fin del mundo” prevaleció. Le fue lo suficientemente bien en ventas a pesar de no salir en cines, como para que una secuela fuese aprobada. Y es así que nos encontramos en el año 2025, a pocos meses de la fecha de estreno de aquella segunda parte, “El día del fin del mundo: la migración”, en pantallas grandes de todo el mundo. Por ende, vale la pena regresar unos años al filme que lo comenzó todo, y que puso al rudo de Gerard Butler (“300”) en, lógicamente, pleno fin del mundo. Pero si esta propuesta funciona es porque, muy aparte de su talentoso reparto y premisa con potencial, el filme se siente bastante diferente a la historia de desastres promedio.

Al comenzar “El día del fin del mundo”, vemos a John Garrity (Butler), un ingeniero civil dedicado a la construcción de edificios enormes, regresando a la casa de su casi exesposa Allison (Morena Baccarin, de las películas de “Deadpool”) y su pequeño hijo diabético Nathan (Roger Dale Floyd, de “Doctor Sueño”). Se están preparando para la fiesta de cumpleaños de este último mientras los dos primeros intentan resolver algunos problemas serios en su matrimonio. Y por supuesto, mientras se van escuchando noticias sobre un cometa que se acerca a la Tierra en la televisión y la radio.

Y eventualmente, eso es lo que sucede, pero no antes de que John y Allison reciban una alerta presidencial, que les informa que han sido seleccionados para ser enviados a un búnker de refugio. Es así que la familia comienza una travesía que los termina llevando a un aeropuerto militar, a carreteras llenas de gente desesperada e incluso a la casa del padre de Allison, el testarudo Dale (Scott Glenn). En cierto momento, Allison y el niño se separan de John, por lo que mientras intentan sobrevivir a la casi constante lluvia de meteoritos, tienen que encontrar la manera de reunirse con nuestro protagonista, y con algo de suerte, llegar a las bases militares en Groenlandia que les permitirán sobrellevar el fin del mundo.

A simple vista, puede que “El día del fin del mundo” suene como la típica película de desastres norteamericana. Pero felizmente, el filme cuenta con varias características que la separan de la película promedio de Roland Emmerich. Para comenzar, la historia no se centra en agentes gubernamentales ni soldados súper capaces, sino más bien en una familia común y corriente que simplemente quiere sobrevivir. Y aunque sí hay varias secuencias de destrucción espectacular, el foco de la película está en lo que sucede al ras del suelo, y no tanto en el cielo o el espacio exterior. Si “El día del fin del mundo” funciona a nivel emocional, de hecho, es porque no pierde de vista a sus protagonistas.

Y eso que los personajes acá no son particularmente tridimensionales u originales. Pero están, felizmente, lo suficientemente bien escritos como para que dé gusto seguirlos. John es un padre abnegado e intenso, que mientras intenta sobrevivir al apocalipsis también trata de compensar algunas de sus deficiencias como esposo. Soy fan de Gerard Butler, pero también soy el primero en admitir que no es el actor con más rango del mundo —no obstante, el escocés artista hace un buen trabajo acá, especialmente considerando que no está interpretando al clásico héroe de acción al que nos tiene acostumbrados. John es relativamente normal, tanto que queda un poco traumado cuando sus circunstancias lo obligan a cometer un acto imperdonable.

Por su parte, la brasileña americana Morena Baccarin destaca como Allison, desarrollándola como una mujer que haría de todo por salvar y cuidar a su hijo. Y aunque el pequeño Nathan está escrito de tal manera que comete algunos errores que terminan trayendo consigo terribles consecuencias, nada de eso es culpa de Roger Dale Floyd. Por otro lado, el reparto secundario está poblado de figuras reconocidas y muy capaces. Scott Glenn aprovecha al máximo las pocas escenas que tiene; Hope Davis y David Denman resaltan como una pareja con la que se encuentran Allison y Nathan; y Holt McCalany (uno de esos actores secundarios que parecen aparecer en todo) interpreta a un piloto de avioneta particularmente heroico.

Ahora bien, fuera del trabajo de los actores, ¿qué tal funciona “El día del fin del mundo” como un thriller de supervivencia? Pues bastante bien. El filme está lleno de secuencias de mucha tensión, entre las que destacan el arribo de la familia al primer aeropuerto, el encuentro ya mencionado con los personajes de Davis y Denman; un enfrentamiento entre John y unos tipos bastante violentos en un camión; y, por supuesto, a nuestra familia protagonista tratando de escapar de una lluvia de meteoritos. “El día del fin del mundo” es de las películas más emotivas que puedan ver del género, especialmente debido al énfasis que se le hace al cariño que John y Allison sienten por Nathan, y la forma en que intentan salvar su matrimonio.

Si nunca han disfrutado del cine apocalíptico, “El día del fin del mundo” no les hará cambiar de opinión. El filme hace uso de los clichés esperados del subgénero y ciertamente cuenta con algunos personajes delineados a brocha gorda. Pero nuevamente, si la película se logra separar de algo como “El día después de mañana” o “2012”, es porque se centra en una familia en particular y no en diez mil personajes distintos, y porque hace un gran énfasis en su dinámica familiar y la emotiva tragedia en la que se encuentran. “El día del fin del mundo” es un ejemplar casi perfecto de lo que se puede hacer con esta clase de producción; solo espero que la secuela (que, repito, veremos muy pronto en cines) esté a la altura de esta inesperada primera entrega.

Avance oficial:

80%
Puntuación
  • Mi calificación
Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.