En términos generales, “Haz que regrese”, de los Hermanos Philippou (“Háblame”), es un filme que nos muestra el dolor de una madre bajo el lente del terror. Al presentarnos situaciones verdaderamente horripilantes, nos invita a empatizar (hasta cierto punto) con un personaje que llega demasiado lejos con la intención de corregir una tragedia del pasado. Una tragedia, además, que la cambió profundamente, y la convirtió en una persona perturbada pero de aspecto amistoso. Para algunos espectadores, “Háblame” seguirá siendo el filme superior, pero no hay duda de que “Haz que regrese” resulta bastante más interesante a nivel temático.
Nuestro protagonista es Andy (Billy Barratt), un adolescente que al inicio de la cinta vive en casa con su hermana menor con problemas de vista, Piper (Sora Wong) y su padre, Phil (Stephen Phillips). Lamentablemente, a este último lo encuentran muerto en la ducha, por lo que los chicos terminan entrando al sistema de adopción, y son acogidos por la aparentemente gentil Laura (una excelente Sally Hawkins). No obstante, desde un inicio Andy nota que hay algo raro con la mujer, especialmente por cómo trata a su supuesto hijo mudo Oliver (Jonah Wren Phillips).

Es así que los dos chicos, a través de su experiencia viviendo con Laura, se van dando cuenta de que su nueva madre putativa tiene intenciones siniestras para ellos. Se dedica a ver videos perturbadores de rituales ocultos en la televisión, y parece estar haciendo todo lo posible por antagonizar a Andy, haciéndolo quedar mal cada vez que puede frente a Piper. Esta última, lamentablemente, debido a su condición, no se da cuenta de mucho de lo que pasa en casa. Y aunque Andy intenta buscar la ayuda de la mujer que lo mandó a donde Laura, parece que no la conseguirá. ¿Podrá Andy develar las verdaderas intenciones de Laura y salvar a Piper, o tendrá que conformarse con una vida de manipulación y dolor?
Ahora bien, si todavía no han visto “Haz que regrese” o hasta se han salteado los trailers, recomiendo que dejen de leer el presente texto. No estoy incluyendo spoilers, pero igual creo que la mejor manera de experimentar este filme es viéndolo sin saber absolutamente nada sobre él. Por ejemplo, uno podría imaginarse que, al igual que la primera película de los Philippou, “Haz que regrese” podría contar con elementos sobrenaturales, y aunque ese es el caso hasta cierto punto, no termina siendo el foco de la historia. Lo más importante de la trama está en las intenciones de Laura como personaje y como madre, y en la forma en que va manipulando tanto a Piper como Andy.
Curiosamente, pues, todo el tema del ocultismo y los rituales que la mujer parece practicar terminan siendo de carácter secundario, tanto así que hasta diría que el guion podría haber obviado de muchas de las escenas en las que la vemos viendo cintas de VHS perturbadoras (o hasta del prólogo siniestro). El verdadero terror de “Haz que regrese” está en las consecuencias de los actos de Laura, así como en la forma en que vamos percibiendo, desde la perspectiva de Andy, las diferentes maneras en las que trata de alejar al chico de su hermana para que ella pueda cumplir con sus cometidos con calma. Como muchas otras cintas de horror, “Haz que regrese” aprovecha para poner a niños en peligro, lo cual no hace más que elevar la tensión y poner al espectador al borde de su asiento.

De hecho, “Haz que regrese” termina siendo una película poco común por lo mucho que tortura y daña a sus personajes infantiles. El pobre Oliver, por ejemplo, la pasa realmente mal a lo largo de la historia (consideren cierta escena en la que comienza a masticar madera, y luego a sí mismo), y aunque ni Andy ni Piper llegan a pasar por situaciones así de extremas, igual la sufren bastante. Es así que el filme logra hacer que el espectador empatice con ellos y su situación, pero también con Laura, quien en realidad es un personaje trágico, consumido por el dolor y el duelo, que está tomando medidas extremas para recuperar una vida que lamentablemente se esfumó años atrás. Sería increíblemente triste si no fuese horripilante también.
Las actuaciones centrales son todas excelentes. Billy Barratt (“Kraven el Cazador”) interpreta a Andy como un chico problemático que intenta hacer lo correcto, pero que debido a su pasado es subestimado o juzgado por los adultos, incluyendo, por supuesto, a Laura. Por su parte, la novel Sora Wong está perfecta como Piper, desarrollándola como una niña inocente pero de carácter fuerte, que hasta cierto es sobreprotegida por su hermano, y está buscando una nueva figura materna fuerte. Y por supuesto, la gran Sally Hawkins da una extraordinaria actuación como Laura, haciendo que la entendamos pero también la rechacemos; que la odiemos, pero que también nos de pena. Los tres son víctimas de sus circunstancias, y personajes trágicos que reaccionan al dolor de formas distintas.
Todavía no estoy seguro si “Haz que regrese” me ha gustado más o menos que “Háblame”. Hasta cierto punto, son dos propuestas comparables porque ambas son de terror, incluyen momentos verdaderamente inquietantes y uno que otro buen jumpscare, e involucran a personajes dolidos e imperfectos. Pero “Haz que regrese” se siente como el filme más maduro, con un mensaje más potente, y un gore más impactante (hubo momentos en los que simplemente tuve que voltearme por lo cruentas que eran las imágenes que la cinta presentaba). “Haz que regrese” es una experiencia oscura, carente de humor e intensa, que demuestra lo talentosos que son estos YouTubers convertidos en cineastas. Si sus dos primeras películas han sido así de interesantes, no puedo esperar a ver cómo será su tercer proyecto.
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