Cuando escribí sobre “Los extraños: capítulo 1” hace más de un año, dije lo siguiente: “Es una cumplidora película de terror y suspenso. Ni más, ni menos.”. Y honestamente, no mucho ha cambiado ahora que se ha estrenado “Los extraños: capítulo 2” en cines. También dirigida por Renny Harlin, la segunda entrega de la trilogía es un slasher que se deleita en utilizar los clichés del subgénero para traernos una historia de supervivencia donde su actriz principal se luce, pero donde el sentido común y la lógica no siempre están presentes. No creo que sea tan horrible como muchos colegas han estado diciendo, y hasta diría que me dejó con ganas de ver el cierre de la trilogía. Pero definitivamente en comparación con otros ejemplares recientes del género, flaquea bastante.
“Los extraños: capítulo 2” comienza justo donde terminó su predecesora, con la malherida Maya (Madelaine Petsch) en el hospital luego de haber sobrevivido a los eventos del primer filme. Su novio Ryan (Froy Gutierrez) está muerto, pero su hermana mayor le ha prometido que le mandará una ambulancia para que la lleve a la ciudad grande más cercana. Sin embargo, a la pobre chica no le dan mucho tiempo para descansar. Casi inmediatamente, los Extraños (el tipo enorme con cabeza de bolsa, y las dos mujeres con máscaras de muñeca) llegan al hospital, lo que obliga a Maya a correr por su vida, escapando de sus potenciales asesinos.

En paralelo, vemos al Sheriff del pueblo (el reconocido Richard Brake) y a su diputado, Walters (Pedro Leandro) investigando el caso de Maya. Pero como otros personajes le llegan a decir a la chica, lo más probable es que la investigación no lleve a mucho. Resulta que estos asesinatos han estado llevándose a cabo por un buen tiempo en el pueblo, con más de diez víctimas registradas. ¿Y cómo así? Pues “Los extraños: capítulo 2” pretende darnos algunas respuestas en forma de ocasionales flashbacks, en los que vemos a una niña psicopatona (Nola Wallace) interactuando con un chico igual de perturbado (Jake Cogman), aparentemente con intenciones de hacerle daño a la pequeña Tamara (Pippa Blaylock). ¿Quiénes son estos niños? Pues no es necesario ser un genio para averiguarlo.
Estos últimos flashbacks, curiosamente, son de lo más innecesarios que tiene “Los extraños: capítulo 2” para ofrecer. Lo único que nos dicen es que los Extraños del título eran psicópatas asesinos desde muy niños, y… poco más, la verdad. Mejor hubiese sido mantener su pasado en secreto en vez de intentar darles una historia de trasfondo francamente previsible, que no hace más que alargar un filme que, sin contar con esos momentos en el pasado, claramente sería muy corto. En todo caso, habrá que ver si la tercera entrega hace algo interesante con dicha información; de lo contrario, quedará claro que los flashbacks fueron incluidos únicamente para rellenar una historia por lo demás sencilla.
Sin embargo, por más de que los sucesos por los que atraviesa Maya no sean nada del otro mundo para el subgénero del slasher, debo admitir que Harlin los dirige con bastante eficacia. “Los extraños: capítulo 2” me mantuvo en suspenso y tensión por buena parte de su duración, incluyendo diversas secuencias que ponen a prueba a su maleteada protagonista. No es broma: Maya la pasa realmente mal en esta película, siendo perseguida, pegada, disparada (con una ballesta, pero igual) y hasta mordida. ¿Esperaban ver una escena tipo “El renacido” pero con un jabalí en “Los extraños: capítulo 2”? Yo tampoco, pero curiosamente, es de lo más interesante (y francamente inesperado) que tiene la cinta para ofrecer.

Por lo demás, se trata de un slasher medianamente sangriento, donde la protagonista no siempre toma las decisiones más acertadas. Esto se puede justificar por el hecho de que la pobre chica todavía se está recuperando de sus heridas de la película anterior, tanto así que en cierto momento tiene que coserse ella sola (y sin anestesia) un corte en la barriga. Madelaine Petsch hace un buen trabajo sosteniendo casi toda la película por sí sola, muchas veces actuando sin diálogo, únicamente reaccionando a sus enfrentamientos con los Extraños, ya sea con pavor puro, resiliencia o valentía. Maya es una buena final girl, y alguien a quien da gusto seguir como espectador, especialmente considerando todo por lo que pasa acá.
Los personajes secundarios, no obstante, no son igual de interesantes. El Sheriff de Richard Brake aparece muy poco (de seguro que tendrá un rol más grande en la tercera entrega), Ema Horvath (de “El señor de los anillos: los anillos de poder”) tiene lo que solo se podría considerar como un cameo, y personajes como el Gregory de Gabriel Basso (un tipo acosador y enervante) no son más que arquetipos poco desarrollados. Los Extraños, en todo caso, siguen siendo enemigos formidables —fuertes e intimidantes—, por más que se les esté dando una historia de trasfondo innecesaria y previsible.
“Los extraños: capítulo 2” es un filme de horror cumplidor; ni tan horrible como muchas de las críticas han estado manifestando, ni tan buena como para recomendarla al cien por ciento. Harlin dirige bien la historia, otorgándole algo de atmósfera y desarrollando bastante tensión en los momentos donde es apropiado. Y Madelaine Petsch carga la película (casi) entera sobre sus hombros, demostrando que tiene el talento suficiente como para protagonizar más y mejores cosas. “Los extraños: capítulo 2”, eso sí, termina súbitamente y con un tráiler de la tercera parte (ya filmada, felizmente), por lo que habrá que esperar hasta el próximo año (asumo) para ver cómo termina la historia de Maya. Espero que hayan guardado lo mejor para el final (o que aprendan de los errores de estas primeras dos entregas).
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