Dirigida y escrita por el australiano Michael Shanks en su debut Hollywoodiense, “Together: juntos hasta la muerte” es una cinta de terror intensa y temáticamente interesante, que mucho nos dice a través de una narrativa fantástica y de body horror sobre el trauma que pasa de los padres a los hijos, y por supuesto, sobre las relaciones tóxicas de codependencia. Haciendo uso de efectos visuales y prácticos impresionantes y aprovechando al máximo la química real de Dave Franco y Alison Brie (esposos en la vida real, y coproductores del filme), “Together: juntos hasta la muerte” cautiva gracias a lo original que se siente, por más que algunos espectadores quizás esperen algo un poco más explícito de ella.
Dave Franco y su mullet interpretan a Tim, un pseudo-músico que está pasando por un mal momento luego de la traumática muerte de sus padres. Se niega a trabajar y hace tiempo que no tiene ningún tipo de intimidad con su pareja de varios años, la maestra de primaria Millie (Alison Brie). Es por todo esto que esta última decide aceptar un trabajo en un pequeño pueblo campestre, mudándose con Tim de la gran ciudad para cambiar de ambiente y, con algo de suerte, encontrar un poco de paz y mejorar su relación.

Al llegar, Millie se hace amiga rápidamente de otro profesor en la escuela, el amable Jamie (Damon Herriman), quien le recomienda hacer trekking en el bosque cerca del barrio. Y eso es lo que hace la chica junto a Tim, pero lamentablemente terminan cayendo en una fosa escondida, que parece ser, además, algún tipo de ruina misteriosa. Es ahí donde accidentalmente beben de un oscuro manantial, y… cosas raras comienzan a suceder. En pocas palabras: sus cuerpos comienzan a atraerse como si fuesen imanes, queriendo fusionarse de maneras increíblemente dolorosas. Lógicamente, al inicio Millie no cree que eso esté pasando y más bien acusa a su novio de estar pasando todavía por un trauma fuerte. Pero eventualmente ambos se dan cuenta de que, tarde o temprano, terminarán fusionándose, por lo que deciden hacer algo al respecto.
“Together: juntos hasta la muerte” es el tipo de película que le exige al espectador suspender bastante su incredulidad. Conceptualmente, lo que el guion de Shanks hace es desarrollar algo que normalmente sería una metáfora o una simple expresión y concretizarlo. Mientras que en la vida real una pareja se puede mimetizar figurativamente, acá lo hacen literalmente luego de pasar por sucesos traumáticos y toda suerte de peleas. La tesis del filme, entonces, parece ser que Millie y Tim siempre habían estado destinados a estar juntos, tanto así que sus cuerpos se atraen el uno al otro como si de imanes se tratasen.
Lo cual es interesante, porque ambos son personajes muy distintos el uno de la otra. Ella es una mujer hecha y derecha, con trabajo estable y expectativas bastante razonables de lo que debería ser la vida en pareja, y eventualmente, la vida de casados. Él, por otro lado, es alguien que sigue persiguiendo sus sueños de adolescente; un tipo que supuestamente quiere ser músico pero hace poco al respecto, y que se dedica a seguir a los demás, sin tomar casi nunca la iniciativa. Ella lo jala a él a nivel emocional y hasta en lo que se refiere a responsabilidades de pareja, pero eventualmente, él termina jalándola a ella físicamente, intentando fusionarse con ella aunque sea inconscientemente. Es todo un rollo interesante, pues, lo que “Together: juntos hasta la muerte” propone, respecto a las relaciones de pareja, la codependencia, y los roles que cada uno tiene en el día a día.

Ahora bien, considerando todo lo que se ha escrito sobre “Together: juntos hasta la muerte” en los últimos meses —lamentablemente, el filme se ha estrenado bastante tarde en el Perú—, uno esperaría que la cinta fuese una experiencia increíblemente explícita, sangrienta y traumática. Pues bajen un poco sus expectativas. No es que la película sea decepcionante, pero sí es cierto que los amantes del gore extremo podrían salir decepcionados de la sala de cine. “Together: juntos hasta la muerte” aprovecha más lo implícito que lo explícito, haciendo un buen trabajo perturbando al espectador mediante un excelente diseño sonoro, buenos efectos visuales y especiales, y pequeñas pistas visuales de lo que sucede entre la pareja central. Lo que más se ve, en todo caso, es la fusión de los brazos de Millie y Tim; lo demás (como cierto altercado increíblemente incómodo en un baño) queda en la imaginación del espectador.
Dave Franco y Alison Brie dan excelentes actuaciones, lo cual ayuda a otorgarle cierto grado de verosimilitud a la historia. El primero me sorprendió gratamente —estaba acostumbrado a verlo generalmente en comedias absurdas como “21 Jump Street”—, interpretando a Tim como un hombre que está pasando por situaciones terribles, intentando sobrellevar los traumas con los que carga debido a la muerte de sus padres, así como una relación inestable y carente de intimidad con su novia. Por su parte, la segunda convence como una mujer decidida y proactiva, que tiene que compensar muchas de las deficiencias de Tim con actitudes fuertes y a veces hasta duras. Y Damon Herriman destaca como Jamie, un colega de Millie y vecino de los dos que claramente esconde algo en su desolada casa.
“Together: juntos hasta la muerte” me mantuvo tenso y angustiado durante buena parte de sus cien minutos de duración. Shanks hace un buen trabajo desarrollando tensión a través de situaciones mundanas que son afectadas por sucesos sobrenaturales y asquerosos, otorgándole, además, una historia de trasfondo interesante al pueblo y bosque cerca de la casa de los protagonistas. Brie y Franco están en su mejor momento, y aunque el filme en general ciertamente pudo haber hecho un mejor uso del gore extremo, creo que la propuesta que maneja, más sutil y dependiente del diseño sonoro y efectos visuales surrealistas, funciona bastante bien. “Together: juntos hasta la muerte” demoró bastante en llegar a los cines de nuestro país, pero ahora que por fin la he podido ver, puedo decir que la (larga) espera valió la pena.
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