Scurry

0

Impresionante lo que el cineasta Luke Sparke ha estado haciendo en su nativa Australia estos últimos años. Con presupuestos relativamente limitados, el ambicioso director (y a veces guionista) ha logrado estrenar filmes de géneros como la ciencia ficción o el horror, de vez en cuando trabajando con actores de renombre (aunque sea en roles pequeños) para poder vender dichos proyectos en el extranjero. Puede que Australia no cuente con una industria como tal (como las que se encuentran en los Estados Unidos o el Reino Unido, por ejemplo), pero incluso con esas limitaciones, Sparke ha logrado hacer bastante en poco tiempo.

Consideren, si no, algo como “Occupation: Rainfall” (una invasión alienígena) o “Primitive War” (dinosaurios en la Guerra de Vietnam). O el filme que nos ocupa en esta ocasión, “Scurry”; un thriller narrado en lo que parece ser un solo plano continuo, y que a pesar de ser la propuesta menos lograda de Sparke hasta el momento, igual cuenta con elementos narrativos y visuales interesantes y, más importante, ambiciosos. “Scurry” es el tipo de película que resulta más fácil de admirar que disfrutar; se admira por lo mucho que hace con poco, y por cómo sostiene una historia que pudo muy fácilmente haber sido tediosa y aburrida. El resultado final no es perfecto, pero sirve igual como una demostración de lo que Sparke quiere seguir haciendo en su país.

“Scurry” comienza en el interior de un edificio aparentemente bajo ataque, para de ahí salir con una cámara flotante por la ciudad, mostrando lo que parece ser una invasión alienígena, violenta y súbita. Luego, y sin corte aparente, la cámara se mete en un agujero en medio de la calle donde nos encontramos con Mark (Jamie Costa), un tipo aparentemente normal que de pronto despierta en medio de este caos y destrucción, completamente perdido y empecinado en regresar a donde su familia.

Sin poder subir a la calle, Mark decide meterse en los túneles subterráneos que lo rodean, y es ahí donde se encuentra con Kate (Emalia), una chica inicialmente agresiva con quien, sin embargo, tendrá que congeniar para poder sobrevivir. Después de todo, los túneles por los que se mueven podrían colapsar en cualquier momento, pero, más grave aún, los dos sobrevivientes son acosados constantemente por los alienígenas que han llegado a nuestro planeta: criaturas enormes que parecen arañas gigantes, que se mueren por matar a cuanto humano se les cruce en el camino. Juntos, Mark y Kate tendrán que encontrar una salida a la civilización.

Lo interesante de “Scurry” es que maneja una premisa bastante sencilla que, sin embargo, se lleva a cabo en un contexto relativamente complejo. Consciente de que no era capaz de realizar otro filme que nos muestre una invasión extraterrestre en todo su esplendor destructivo, Sparke decidió desarrollar una narrativa más contenida y claustrofóbica, situando el noventa y nueve por ciento de “Scurry” en el interior de túneles subterráneos. Uno podría asumir que algo resultaría en una experiencia sosa y repetitiva, pero felizmente ese no es el caso; Sparke es lo suficientemente bueno como director como para otorgarle algo de variedad visual y energía a “Scurry”, lo cual no es algo fácil de hacer, incluso para directores más experimentados.

Ahora, nada de aquello quiere decir que “Scurry” sea una obra maestra del suspenso ni mucho menos. No obstante, el filme sí cuenta con varios momentos en los que Sparke se luce. Por supuesto, primero está el que sea presentado como un plano secuencia con cortes escondidos (y no tan escondidos), lo cual funciona a medias. Es bueno porque le otorga una inmediatez y verosimilitud a la historia que no se podría transmitir a través de un lenguaje audiovisual más tradicional, pero es malo porque no cuenta con la pulcritud técnica de producciones más grandes. Hay un corte en particular que no está escondido en lo absoluto, y que incluso me sacó brevemente de la ficción por lo mal implementado que está.

Por otro lado, tenemos momentos como cuando la cámara se aleja de nuestros protagonistas mientras gatean por un túnel para mostrarnos un corte transversal del lugar, y a un alienígena cavando por la tierra encima de ellos. También está el primer encuentro cercano con una de las criaturas, una breve (y trágica) interacción con un par de soldados que se encuentran peleando toda una guerra en la superficie, y hasta el memorable plano final. Puede que este último no cuente con el mejor trabajo de efectos visuales que haya visto, pero al menos ayuda a que “Scurry” concluya de forma inesperadamente desesperanzadora, y por lo menos interesante.

Jamie Costa hace un buen trabajo como Mark, interpretándolo como un tipo común y corriente y lleno de arrepentimientos y miedos. Resulta refrescante tener un protagonista normal —y no a un héroe invencible e increíblemente eficaz— en un filme de este estilo. Por su parte, Emalia está bien, también, como la inicialmente misteriosa Kate, reaccionando de forma apropiadamente intensa durante las situaciones más peligrosas y aterradoras en las que se involucra. Y aunque entiendo que el guion de Tom Evans intenta darle algo de dimensión a estos personajes a través de intercambios de anécdotas sobre sus pasados traumáticos, la verdad es que dichas escenas no funcionan. Se sienten como clichés enormes, y no como interacciones orgánicas entre dos seres humanos regulares.

Nuevamente: a pesar de que “Scurry” cuenta con varios defectos considerables, no puedo dejar de admirar lo que Sparke ha hecho acá. Admiro el que haya sido capaz de narrar una historia apocalíptica, de ciencia ficción y de horror con recursos limitados, y admiro el que haya podido otorgarle energía y premura a una narrativa que muy fácilmente podría haber sido dirigida de manera letárgica y redundante. Las actuaciones centrales son buenas, el apartado visual es irregular pero ambicioso, y Sparke se luce con un par de momentos de blocking brillante y movimientos de cámara inesperados. Fuera de que sea presentada como un solo plano, “Scurry” destaca gracias a que se trata de una propuesta poco convencional; fallida, pero nunca aburrida.

Nota: Vi este film gracias a un screener cortesía de Justin Cook PR.

Avance oficial:

60%
Puntuación
  • Mi calificación
Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.