«Kung Fu Deadly», de Fergal Costello, es una película que se excede en sus pretensiones, pero que, sorprendentemente, termina funcionando mejor de lo que esperaba. Presentando peleas sorprendentemente bien coreografiadas y efectos visuales convincentes, la cinta se siente como el tipo de aventura desenfadada que se producía constantemente en los 80 e incluso en los 90; algo parecido a “Big Trouble in Little China” de John Carpenter, pero con una sensibilidad moderna y, valgan verdades, un estilo menos interesante. Pero a pesar de sus defectos, «Kung Fu Deadly» igual convence como una película de acción divertida y disparatada, aunque sea un poco larga.
Steven He interpreta a Danny, quien, junto a su mejor amigo Frank (Michael Tient), vive en un departamento relativamente modesto en Dublín y tiene un negocio de exterminio de plagas. Frank parece estar bastante contento con su vida, pero Danny anhela algo más y también está preocupado por su falta de dinero y sus deudas. Por eso, este último considera vender el departamento que heredó hace tiempo, pero antes de que pueda darle la noticia al primero, ambos reciben una llamada para un nuevo trabajo. Un restaurante tiene una plaga de ratas y deben ir al lugar de donde provienen los roedores.

Listos para la acción, el dúo sigue a las ratas y llega a una iglesia donde se encuentran con Marrs (Max Huang, de las recientes películas de acción real de “Mortal Kombat”), un hombre misterioso que ha encontrado un ataúd antiguo y acaba de revivir a Min Chun (Fionla Xie), una antigua jiangshi china: una guerrera mágica no muerta. Sin embargo, antes de que puedan hacer algo al respecto, Danny y Frank se unen a Lian (Gemma Chua-Tran, de “Lesbian Space Princess”), quien después de deshacerse de sus antagonistas (temporalmente), revela una sorprendente verdad. Resulta que Danny podría ser un guardián taoísta como ella; un guerrero capaz de deshacerse de una jiangshi como Min Chun. Juntos, el trío debe encontrar la manera de lograrlo antes de que los villanos consigan su verdadero poder.
En cuanto a la trama, «Kung Fu Deadly» no presenta nada particularmente sorprendente. De hecho, el guion sigue bastante de cerca el Viaje del Héroe de Joseph Campbell, con Danny como el héroe de facto y potencial «Elegido», Lian como su nueva mentora e incluso el padre finado de Danny con un papel importante en la historia. En otro contexto, podría parecer una historia trillada y predecible, pero en «Kung Fu Deadly», su tono irónico la hace encajar a la perfección. La película no se toma demasiado en serio a sí misma, por lo que la trama básica, aunque un tanto decepcionante, nunca llega a ser un defecto molesto.
Además, Danny tiene un arco de personaje bien definido y relaciones creíbles, lo que lo convierte en un protagonista sorprendentemente complejo. Steven He, por su parte, resulta algo inexpresivo, destacando en las escenas de lucha y al intentar ser gracioso, pero perdiendo credibilidad en los momentos más dramáticos. Aun así, su relación con su padre fallecido y, sobre todo, su amistad con el simpático pero a veces irritante Frank, hacen que sea fácil empatizar con él.

Por otro lado, Max Huang hace un buen trabajo como Marrs, exagerando cuando es necesario y vapeando constantemente, incluso cuando no tiene mucho sentido (ya era hora de que tuviéramos un villano vapeador en una película de acción). Gemma Chua-Tran, como Lian, interpreta su papel con seriedad, convirtiéndola en una guerrera formidable y un excelente contrapunto a las payasadas de Danny y Frank. Y Finola Xie ofrece una actuación bastante entretenida como Min Chun, aunque el maquillaje utilizado para transformarla en una antagonista no muerta no sea particularmente convincente. Sin embargo, logra superar sus prótesis de aspecto artificial, que en realidad no desentonan demasiado en un contexto tan fantástico y absurdo.
Los efectos visuales, sorprendentemente, están bien hechos y logran complementar las escenas de lucha de forma creíble. De hecho, «Kung Fu Deadly» es bastante ambiciosa visualmente, con escenarios impresionantes, utilería bien diseñada (como el ataúd de Min Chun y su sello mágico) y colores brillantes y saturados. Siempre es refrescante ver una película de aventuras que aprovecha bien los colores primarios y la iluminación impactante, sin caer en la extravagancia ni en el estilo de cómic. Repito: «Kung Fu Deadly» nunca intenta ser «realista», ni en la narrativa ni en su lenguaje visual, y precisamente por eso resulta más disfrutable.
«Kung Fu Deadly» me sorprendió gratamente. Lo que fácilmente podría haber sido una historia de artes marciales fantástica, cursi y barata, similar a tantas otras películas que se estrenan año tras año directamente en plataformas de streaming, resultó ser mucho más entretenida y ambiciosa. Sí, la trama en sí no es nada del otro mundo, y sí, algunas actuaciones son un poco acartonadas. Pero los elementos fantásticos son interesantes, las peleas son emocionantes y los efectos visuales son sorprendentemente impactantes. Esta coproducción irlandesa-australiana es el tipo de película que surge de la nada y que debería cautivar a un público dispuesto a darle una oportunidad.
Nota: Vi este film gracias a un screener cortesía de Justin Cook Public Relations.
- Design